El Salón Valcour ocupaba el piso treinta y siete de un rascacielos en Brickell, donde las arañas de cristal

Jack Callahan ni se molestó en tocar. A las tres y siete de la mañana, con el viento de Montana aullando

The Valcour Room sat on the thirty-seventh floor of a Boston high-rise, where the chandeliers were made

Valeria apretó la pequeña camioneta de juguete con tanta fuerza que el plástico crujió. El timbre de

El restaurante La Cúpula, allá en pleno downtown de San Antonio, vibraba esa noche con una energía especial.

Doña Estela vigilaba las aguas color café del río Bravo con los ojos secos y la espalda tiesa.

Los golpes empezaron a las 3:15 de la madrugada. No eran toquidos discretos, sino ese martilleo frenético

El agua del río San Antonio golpeaba los pilotes del viejo embarcadero con un rumor sordo e indiferente.

Jack Callahan didn't bother knocking. At 3:07 in the morning, with the Montana wind howling like

The organist hit a sour note and my heels stopped every murmur cold. I stepped through the doors of St.










