Elena siempre decía que conocía a su hijo mejor que nadie. Veintidós años sola con él le daban ese derecho
Sofía se sentó en la banca de madera cerca del muelle, después de asegurarse de que no tuviera polvo
Era nuestro quinto aniversario de bodas. Yo había pedido la cena favorita de Mateo en aquel bistró italiano